18 de Agosto de 2010

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Diputado Estay no asistirá a reunión con funcionaria de la OIT

  • “Me enteré por la prensa; no he sido invitado”, precisó

  • Convenio 169 excedió atribuciones de la OIT y está siendo torcidamente interpretado

  • Entrega de tierras sin apoyo productivo mantiene a sus nuevos dueños en la cesantía y la pobreza

  • Diálogo es posible, pero reconociendo plena soberanía del Estado de Chile hasta el último rincón de la Araucanía

El Diputado Enrique Estay señaló que se informó a través del diario de una supuesta reunión que habría programado para este jueves 19 de agosto la directora del Departamento de Normas de la OIT de Ginebra, Cleopatra Doumbia-Henry, con los parlamentarios de la Araucanía en Temuco, presuntamente para analizar la implementación del Convenio 169 de la OIT, “sesión a la cual no he sido invitado”, indicó.

El parlamentario precisó que no asistirá a esta reunión, pues considera una falta de respeto informarse de su realización a través de la prensa, estimando además un desatino fijarla para un día en el que los diputados deben encontrarse trabajando en el Congreso Nacional en Valparaíso, a 800 kilómetros de Temuco.

En relación al Convenio 169, Estay insistió en considerarlo un instrumento en cuya dictación la Organización Internacional del Trabajo, al menos en sus partes I (Política General) y II (Tierras), excedió sus fines y objetivos, acordando normas que caen fuera de sus competencias.

“A pesar de la obviedad de este exceso”, agregó, “cometiendo un error, Chile lo suscribió, con la consecuencia inmediata de que tras la adhesión de de nuestro país al Convenio, se multiplicaron las presiones respecto del asunto territorial y las subsecuentes demandas reivindicatorias se vieron fortalecidas”.

“De este modo”, añadió el parlamentario, “la pretensión de reivindicar 400 mil nuevas hectáreas que han señalado werkenes y dirigentes de algunos territorios no sólo excede la capacidad financiera del Estado, sino que resulta exagerada, considerando las entregas de cientos de miles de hectáreas ya concretadas”.

“Por lo demás”, continuó señalando, “de nada sirve invertir multimillonarios fondos estatales, si las tierras así entregadas a las comunidades no son trabajadas, pues su adjudicación no va acompañada de un proyecto que permita a sus dueños sustentarse económica y productivamente. Así, los beneficiarios se convierten en dueños comunitarios de un terreno, en el cual siguen viviendo cesantes y en pobreza”.

Estay enfatizó que, además, “el Convenio 169 ha sido torcidamente interpretado por quienes persisten en desconocer que pertenecen a la nacionalidad chilena y hablan del ‘Estado de Chile’ como de una tercera persona, como si fuera una potencia extranjera de ocupación.  Si lo que se pretenden quienes exigen y exigen tierras y más tierras es simplemente reivindicar una cabida territorial, es claro que el propósito de la reivindicación apunta como meta final a invocar un supuesto derecho a la autodeterminación de los pueblos ante los organismos internacionales, que nuestro país no puede ni debe tolerar”.

“El diálogo siempre será posible, pero esta aviesa lectura del Convenio impide que las conversaciones puedan partir de una premisa elemental: el Estado de Chile, y en su nombre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, ejercen soberanía sobre todo el territorio nacional, lo que incluye obviamente hasta el último centímetro cuadrado de la Araucanía”, concluyó el diputado Enrique Estay.